El 8 de septiembre, nos dimos cita como una gran familia, celebrando junto a nuestros alumnos y alumnas y sus padres y madres; recordamos nuestros juegos típicos, vestimos orgullosos la vestimenta de nuestra gente de norte a sur y degustamos los platos que nuestros ancestros crearon junto a sus antiguos fogones.
El día nos regaló un sol que iluminó los pie de cueca que aplaudimos y vitoreamos junto a excelentes exponentes de nuestro baile nacional.
